Guardó su sangre menstrual por cinco años para hacer una obra de arte

Juan Riquelme D.

La licenciada en Arte de la Upla, Carina Úbeda, realiza una llamativa exposición en Quillota llamada "Paños". "Es una forma distinta de ver el arte", contó a Soyquillota.cl.

$ No deja sin opinión a nadie. Se trata de una sala de exposiciones donde cuelgan 90 paños con manchas rojas que son los restos de la menstruación de una artista por cinco años. También penden bastidores con conceptos bordados y manzanas que simulan ser la vagina. Todo a la altura de la vista, para que no sea posible hacerles el quite.

Esa es “Paños”, la instalación de arte de la Licenciada en Arte de la Universidad de Playa Ancha (Upla), Carina Úbeda, quien desde el pasado viernes expone su obra de forma gratuita en el Centro de Promoción de la Cultura y la Salud de Quillota. La muestra llama la atención porque la menstruación no es representada de forma abstracta, sino como testimonio.

Para Carina Úbeda, esto de los paños es algo común en ella, y que responde a una situación que vivió su abuela, y su madre. “Yo no puedo usar toallas higiénicas porque me dan alergia. Salieron las que tienen Aloe Vera, pero tampoco me son útiles”, relató, dejando claro que el paño responde simplemente a que es la única forma que tiene de convivir con el ciclo.

Eso sobre la utilidad. Pero cómo llegó a considerarlos un objeto de arte, contó: “Cuando veo el paño, mi vista no se fija en eso, sino en una imagen abstracta”.

“Yo siempre guardo cosas porque digo que voy a hacer algo. Los comencé a guardar y tenía una gran cantidad de paños. Intenté hacer un libro de artista, pero no resultó. Cada vez tenía más paños y sentía algo distinto cada vez que me iba a llegar la menstruación, porque era parte de la producción de la obra”, reveló.

Tomado el registro del paño, decidió acompañarlo con algo relacionado con un óvulo, y ahí escribí conceptos como “se fabrica”, “se desecha”, “se destruye”, “se traspasa”. A eso le sumó manzanas que hacían alusión a la vagina, y así fue formando la idea de su puesta en escena, la que complementó uno de los encargados del lugar, Fritz Demuth.

“Esto es algo súper visual, y además que uno va mezclando el arte con algo personal. Yo los tenía colgados en la pieza”, dijo la artista a la que su madre le comentó: “Lindos los cuadros”, cuando los vio. “Ella no se dio cuenta de lo que eran”, confesó Carina.

En la inauguración de la muestra, Carina supo de voz de los asistentes el impacto que les provocó. “Muchas personas me preguntaban qué sentía de mostrar algo tan íntimo, y yo les decía que aún no reacciono. Para mí, es una obra de arte hecha por mí, lo veo como cosas separadas”, cuenta la oriunda de Playa Ancha, quien agregó que la idea de que estén a la altura de la vista es justamente para que la gente que tiene pudor, se vea obligada en mirarla.

“Yo quise trabajar el pudor, y el pensamiento que se tienen sobre la sangre menstrual”, contó. “Este es un óvulo muerto, si hubiera sido fecundado, habría un nuevo ser humano, ahí hay ADN mío, y de mi padre y de mi madre”, agregó.

Demuth contó que muchas de las personas lo primero que hacen es simplemente oler la muestra, "y el olor, simplemente no existe". (la muestra) no es de cochina, es de una artista que ve el arte más allá, que quiere que trascienda”, contó la joven, quien detalló que para mantener el higiene de los paños aplicaba un spray desinfectante directo a la sangre y al paño. En su casa, las telas eran guardadas en un cojín.

La obra, también contó con el apoyo de una ex profesora de Carina, Nancy Gewolb.

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