• Actualidad
  • Deportes
  • Entretención
    Abrir en nueva ventana

    Nuevo descubrimiento: las grasas no causan enfermedades cardiovasculares ni aumento de peso

    Médicos se corrigen a sí mismos tras descubrir que las dietas altas en grasas no son la principal causa de los ataques al corazón ni de los rollos de más. Incluso, se comprobó que las grasas de alimentos como la mantequilla, la carne roja, la crema, el aceite de oliva y pescado aumentan el colesterol bueno en la sangre; y el es azúcar el que incrementa el colesterol malo.

    La noción médica y social siempre ha responsabilizado a las grasas como las culpables de las enfermedades cardiovasculares, pero hoy la ciencia se corrige a sí misma y afirma que esto es una falacia: comer grasas no te enfermará.

    Un artículo del periodista Darío Pescador publicado en la revista española Quo, dio a conocer las verdaderas causas de las enfermedades cardiovasculares.

    La portavoz de la American Heart Association dijo: “ya no creemos que las dietas bajas en grasa sean la respuesta”, esto, tras un estudio que publicaron en el National Institutes of Health en el que 148 personas participaron para desmentir la hipótesis que ha dominado los tratamientos del corazón por más de 50 años.

    Los voluntarios se dividieron en dos grupos: uno siguió una dieta baja en grasas (A), y el otro, una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas y proteínas (B). El seguimiento fue de un año, y los descubrimientos fueron todo lo contrario a lo que los médicos esperaban encontrar:

    - Los participantes del grupo B perdieron más peso, grasa en proporción y conservaron o ganaron masa muscular, en comparación al grupo A. En este sentido, los voluntarios que consumieron menos grasas, perdieron músculo y aumentaron su peso.

    - Los dos grupos redujeron los niveles de colesterol en la sangre, pero los participantes del grupo B redujeron además su nivel de triglicéridos y aumentaron su nivel de colesterol HDL (el bueno).

    - Se comparó el riesgo de sufrir un ataque al corazón en los próximos 10 años mediante un proceso llamado fórmula de Framingham. Los resultados mostraron que quienes redujeron su riesgo fueron los del grupo B, mientras que los que consumieron una dieta baja en grasas, no.

    Este estudio va en la misma línea de otro de la la British Heart Foundation, realizado por científicos de las universidades de Oxford, Cambridge y Harvard, dado a conocer en octubre, y donde se llegó a la conclusión de que comer algunas grasas saturadas puede ayudarnos a perder peso y son buenas para el corazón. Obviamente no se trata de exagerar comiendo comida chatarra, sino que esto estudios apuntan a grasas como la mantequilla, la carne roja, el yogur griego, la leche entera, la crema, el aceite de oliva, pescados y nueces grasosas.

    Destruyendo el paradigma

    La teoría de que los infartos cardiacos eran causados por el colesterol de las grasas comenzó a desarrollarse en los años '70 bajo el nombre de hipótesis lipídica, y recién hoy los médicos descubrieron que estuvieron equivocados.

    ¿Cuál fue el error? La causa más frecuente de un ataque al corazón es lo que se conoce como la arterosclerosis. En ella, se crean placas de colesterol malo -o lipoproteínas de baja densidad (LDL)- y se impregnan en las paredes de las arterias, bloqueando el paso de sangre rica en oxígeno hacia los órganos del cuerpo. Con el paso del tiempo los LDL se comienzan a oxidar y los glóbulos blancos comienzan a atacarlos, generando así una placa de colesterol, cristales de calcio y células muertas que van obstruyendo la arteria hasta taparla por completo. Lo que sucede en el infarto es que parte del músculo cardiaco muere por falta de irrigación sanguínea a causa de la obstrucción.

    ¿Cómo evitar que las arterias se tapen? Aquí es donde entra la nueva teoría descubierta: las lipoproteínas de alta densidad (HDL) -o colesterol bueno-, son lo único que puede disolver la placa y evitar que se produzca una obstrucción continuamente. Ese colesterol proviene de las comidas altas en grasas. En conclusión, el problema cardiaco se produce cuando hay altos niveles de colesterol en forma de LDL y bajos niveles de colesterol en forma de HDL. Y los médicos, hasta ahora, han tratado los síntomas de pre infarto reduciendo las grasas de la dieta del paciente. Algo que es completamente equívoco.

    La receta médica desde los años 70 hasta ahora siempre era la misma: reducir las grasas saturadas, evitar el huevo, la carne, la mantequilla, los embutidos y otros alimentos grasos y la prescripción de una dosis diaria de los medicamentos más vendidos del mundo: las estatinas (pastillas para reducir el colesterol en la sangre).

    ¿Cómo cuidarse?

    La nueva teoría revoluciona varios aspectos de la vida y de la medicina, pues el paradigma de la reducción de grasas para evitar un infarto, es la causa de que existan alimentos light, y que por lo mismo, la gente esté ganando peso y aumentando su riesgo de enfermedades cardiovasculares pensando que está haciendo todo lo contrario. Hoy, con los nuevos descubrimientos, se reveló que son los azúcares los principales causantes del aumento del colesterol LDL (malo); y las grasas saturadas hacen aumentar el colesterol HDL (bueno).

    Por eso, ¿qué hay que hacer para reducir el riesgo de morir a causa de un infarto?

    -Evita o elimina el azúcar refinada, las harinas o pastas, las bebidas azucaradas, dulces, pasteles, cereales del desayuno. Todo esto hará que aumentes de peso y que aumentes el riesgo obstruir tus arterias.

    -Consume fibra en tu comida, sobre todo la de las verduras como espinaca, lechuga, brócoli y alcachofa.

    -Haz ejercicio al menos media hora al día para reducir tu grasa corporal.

    -No fumes y reduce el consumo de alcohol.

    -No te sometas a situaciones estresantes porque el estrés produce radicales libres que oxidan el colesterol LDL y te hacen más propenso a una obstrucción más rápida de las arterias.
    Tendencia en Facebook

    Más noticias

    ZOOMCHILE #FOTOSGRANDES soychilecl

    Más de regiones