Erupción del Cordón Caulle es similar a la de mayo de 1960

Luis Contreras lcontrerasl@australvaldivia.cl

uN docente y especialista en Amenazas Naturales y Desastres del Instituto de Geociencias de la Universidad Austral de Chile y el director nacional del Sernageomín explicaron el fenómeno natural.

Esta infografía muestra lo que ocurre en el Cordón Caulle.
$ Sin lugar a dudas la erupción del complejo volcánico Puyehue - Cordón Caulle no ha dejando indiferente a ningún habitante de la región de Los Ríos. No obstante, son pocos lo que realmente saben la magnitud y consecuencias tiene este fenómeno de la naturaleza que ha provocado según el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) una columna de humo de 10 kilómetros de alto por 5 kilómetros de ancho.

El docente y especialista en Amenazas Naturales y Desastres del Instituto de Geociencias de la Universidad Austral de Chile, Carlos Rojas, puntualizó que “hay dos tipos de erupción, las fluidas y las explosivas eso depende del tipo de lava que va saliendo de la cámara magmática. En este caso, se trata de lava viscosa que dificulta el escape de los gases. Por lo tanto, las erupciones que genera son explosivas y los elementos que expulsa se solidifican rápidamente en un radio próximo a su entorno”.

Según puntualizó el director nacional Sernageomin Enrique Valdivieso la erupción que se produjo el sábado 4 junio a las 14.30 horas corresponde a una fisura de 2 kilómetros de largo ubicada en el Cordón Caulle, aproximadamente a cinco kilómetros al noroeste del volcán Puyehue.

Respecto a la columna de humo Carlos Rojas agregó que “este fenómeno es de gran magnitud en extensión de acuerdo a los vientos imperantes en la zona. Su composición es ceniza volcánica (gotas de lava solidificada), gases y piroclasto (material fragmentado por el fuego), es decir lava solidificada en distintos tamaños”.

“Es este caso, lo que la gente más conoce de material piroclasto es la piedra pómez que es una especie de espuma de lava con una gran cantidad de gases que no pudieron escapar. Es una masa de lava muy viscosa que se seca muy rápido y por eso queda los gases atrapados en cámaras. Esas cámaras que quedan hacen que la piedra flote en el agua. La nube que se proyecta incluso hasta el Atlántico - y que se conoce como puma - son partículas muy finas que se proyectan también gracias a la gran cantidad de valor de agua”, aseveró Carlos Rojas.

Lluvia
Una interrogante más en la población es en qué afecta las precipitaciones a la columna de humo. Además, según el último informe de la intendencia ayer en la cuenca del Gol Gol (Lago Ranco) se había acumulado 15 centímetros de material piroclasto, en un radio de 500 kilómetros cuadrados y que el pronóstico de lluvia es bastante intensa para los próximos días. Lo que generaría la posibilidad de avalanchas.

Al respecto, el docente expresó que “las gotas de lluvia capturan y arrastran a la superficie parte de las partículas volcánicas que están suspendidas. Eso, no obstante no impide que el material siga subiendo, pues sube a mucha temperatura (alrededor de 600 grados celsius). Beneficia a los lugares donde las cenizas están más dispersas (…) pero, por la recarga de cenizas en los cursos de aguas y con las precipitaciones pueden provocar pequeños aluviones”.

No fue el Puyehue
Otro dato importante respecto a este fenómeno es que – según lo expresado por el director nacional Sernageomin - lo más probable es que la actual fisura en el Cordón Caulle es la misma que se produjo en 1960.

Este hecho es respaldado por Carlos Rojas, quien agregó “esa erupción ocurrió días después del terremoto de mayo del 60. Erróneamente se le atribuyó al volcán Puyehue, lugar en el cual hace miles de año que no hay una erupción”.

El docente sentenció que esa erupción y sus consecuencias inmediatas duraron poco tiempo, alrededor de dos semanas. “Según los antecedentes que manejo fue una erupción parecida a la que está ocurriendo en estos momentos”.

A raíz de esto y consultado sobre cuál sería el mejor escenario de desarrollo de la emergencia, Carlos Rojas afirmó que “paulatinamente se puede esperar que las emisiones de cenizas y los sismos acompañantes disminuyan en lapso cercado al de 1960”.
Respecto a un peor escenario el docente afirmó “claramente, que se produzca un fenómeno parecido a lo ocurrido en Chaitén sería un escenario negativo. Pero, hasta el momento, estamos lejos de eso”.

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