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La historia del dirigente pingüino ariqueño que anunció por Facebook su nueva condición sexual

alejandra solis asolis@estrellaarica.cl

Manuel Fernández (21), reconocido dirigente secundario tras el movimiento estudiantil 2006, contó cómo fue la reacción de la sociedad de Arica desde que decidió asumir una identidad femenina y comenzar a vivir como Scarleth.

Esta es la historia de un joven de 21 años, Manuel Fernández Pinto, quien participó activamente de la primera revolución pingüina, destacó en su rol de dirigente y al terminar sus estudios secundarios (2010) se fue de Arica a vivir a Mejillones.

Este año volvió y sorprendió a sus amigos: En el portal de su Facebook colocó una foto de una mujer con un mensaje que decía: “¿Se enteraron de esto?”. Fue la forma que encontró para informar que ya no era hombre. Aunque no se ha operado, decidió que su real identidad es femenina y que lo honesto es vestir y actuar como tal. Así, de Manuel pasó a ser Scarleth.

Hoy dice que ya no tiene temor de contar este cambio en su vida y por eso habló con <b>La Estrella de Arica</B>.

Demuestra menos de 21 años. Está vestida con un pantalón oscuro y una polera blanca y dice “¿Qué me van a preguntar?”.

Siempre se mostró muy tranquila y con buen sentido del humor, aunque reconoce que asumir su condición sexual no ha sido nada fácil, (mira al suelo y se queda por unos minutos callada”. Luego señala “Apuesto que no sabes cómo hacerme las preguntas y estás esperando el morbo”. Luego se ríe.

Al consultarle cómo aceptó su familia esta transformación dice que no fue difícil. “Bueno, para mi madre fue todo nuevo. Yo estuve 1 año y medio lejos de la ciudad, siempre en contacto con mi familia, pero llegue a Arica asumiendo mi orientación sexual y ya existía una expresión social en torno a mi construcción de género. Ella ni siquiera sabía que yo era homosexual, en función de que antes de irme de Arica aún no tenía seguridad de lo que sentía yo en términos afectivos, y cuando llego, era evidente que ya no era el Manuel que había salido el año 2010 de casa. Mi madre y mi hermana principalmente me aceptan en función del amor que me tienen. Ahora están en el proceso de asimilar esta construcción de género, y lo entiendo de esa forma, es un proceso de asimilación para ellas, la fuerza de la costumbre es mayor”.

Los costos

Scarleth asegura que lo más difícil es que la sociedad entienda a los homosexuales. “En algunos casos la aceptación y asimilación por parte de las personas que nos rodean en función de esta nueva expresión de nuestra orientación sexual y construcción de género no es muy favorable para nosotras, sin embargo, son los costos que asumimos cuando buscamos sentirnos cómodas como mujeres atrapadas en cuerpo de hombre.

“En algunos casos la misma no aceptación familiar hace lamentablemente que nos desarrollemos y busquemos nuestra felicidad en otros espacios, lejos de la familia o de la ciudad. Por otro lado, asumimos el costo de la discriminación y el prejuicio político social en torno a nuestra decisión. Esta discriminación social se traduce en la burla constante de nuestra apariencia, de que pasemos por una calle y la gente se ría de ti a las espaldas, de que pases y que te digan maricón, hueco, caballo y lo que se les ocurra. Paradójicamente tan sólo nos dicen algo que ya sabemos”.

Sin trabajo

La entrevista se detiene cuando la llaman por teléfono y luego de contestar, cuenta que está sin trabajando y en busca de uno, aunque sabe que es difícil.

“Muchas compañeras han accedido al comercio sexual para poder sobrevivir, debido que a la hora de acceder a un puesto de trabajo no son evaluadas por sus capacidades técnicas sino por su apariencia física, y si nos aceptan en un puesto laboral no nos respetan las garantías estipuladas en el Código del Trabajo.

- ¿Por qué crees que los chilenos no aceptan a los homosexuales o lesbianas?

- Si retrocedemos un poco y analizamos el porqué de la reacción de la burla de la gente, me atrevería aseverar que es ignorancia y falta de educación, porque desde la prebásica nos dicen que a los hombres les gusta el azul y a las mujeres el rosado, que los hombres usan pelo corto y las mujeres pelo largo, que los hombres se sientan de esta manera y las mujeres de esta otra, y desde la básica hasta la educación secundaria nos enseñan en algunos casos, en algunos establecimientos, una educación sexual que normaliza, que no visualiza variantes, que no contempla afectividad entre personas del mismo sexo, que la familia se construye entre hombre y mujer, que las formas de protección y sanidad es el condón ¿y las lesbianas como se protegen? Prácticamente nos dicen que tan sólo hay blanco y negro pero se olvidan que entre el blanco y el negro hay más de 500 matices y entre esos matices, estamos las transgéneros.

- ¿Te consideras hombre o mujer?

- Bueno, una cosa es ser transformista y otra es ser transgénero, el ser transgénera pasa por transformar tu género de masculino a femenino, por tanto, yo me considero una mujer atrapada en un cuerpo de hombre.

- ¿Tus amigos como asumieron tu cambio?

-Mis amigos y amigas, quedaron al principio como impactados, porque nunca lo pensaron, sospechaban que podía ser gay, pero nunca transgénero, pero lo aceptaron mejor de lo que yo esperaba.

- ¿Te has sentido discriminada?

- En esta sociedad obviamente me siento profundamente discriminada, antes me discriminaba por pensar distinto, hoy me discriminan por pensar, sentir y parecer distinto al común de la gente y esta discriminación se da principalmente por ignorancia, prejuicio y falta de educación sexual y de género en los establecimientos educacionales.

- ¿Cuál ha sido el costo?

- El costo social, es el mayor. Antes, cuando era dirigente estudiantil y posterior a, tenía espacios ganados y no importaba con que ropa fuera, si tenía el pelo largo o corto, porque dentro de la normalización de los estereotipos hombre-mujer respondía al patrón cultural impuesto dogmáticamente de ser “hombre”, hoy el escenario cambia, ya no parezco “hombre” en función de lo estereotipos, por tanto, tengo que nuevamente ganarme los espacios donde antes me podía desarrollar sin prejuicios.

- ¿Cuál es tu sueño?

- En cuanto a mis metas y sueños, tengo metas personales como ir perfeccionando mi proceso de construcción de género, es decir, armonizar en términos físicos mi apariencia, pero de a poco, y cuesta porque vas contra lo impuesto en todos sus aspectos.

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