Regresar a soychile
  • Autos - quillota
  • Tarifas Electorales
  • Actualidad
  • Deportes
  • Entretención
País en movimiento
Abrir en nueva ventana

Comedor solidario de Villa Las Américas necesita urgente ayuda para seguir funcionando

Mirian Mondaca Herrera / La Estrella Quillota-Petorca

El miércoles ya quedaron alrededor de treinta personas sin almuerzo y no quieren volver a pasar por eso.

Cada lunes, miércoles y viernes, 130 personas llegan hasta la sede social de Villa Las Américas, en el sector Artificio de La Calera, para recibir su ración de almuerzo tan necesaria pero esquiva para muchas familias debido a la crisis económica que ha surgido a partir de la pandemia de COVID-19. Lamentablemente esta valorable iniciativa impulsada por la junta de vecinos del sector este miércoles sufrió un duro golpe que los hizo notar una vez más la cruda realidad: 30 de sus habituales comensales quedaron sin alimentación.

Nadie podría decir que la crisis derivada de la pandemia no los ha afectado de alguna forma y eso lo asumen quienes coordinan este comedor. De hecho, para Lidia Torrejón, presidenta de la Junta de Vecinos de Villa Las Américas, esa es la razón de que las donaciones en muchos casos hayan ido a la baja, ya que los comerciantes venden menos, y con eso obtienen menos ingresos.

Niños sin comida

Este miércoles, como de costumbre Lidia Torrejón junto a su equipo de trabajo, llegaron cerca de las 08:30 de la mañana para preparar el almuerzo que comienza a ser entregado sagradamente al mediodía. Cabe señalar que esta iniciativa de comedor solidario que partió hace dos meses también agrupa a otras villas y poblaciones: El Progreso, Población Lautaro, Villa Las Américas 2, Los Lagos y Campo Alegre.

Ese día, recuerda, "fue un calvario. Me salieron llantos porque no había nada más para hacer. El corazón se me apretó, se fueron niños sin comida". Entonces también adultos mayores se vieron afectados y esta dirigenta decidió hacer otro acto de generosidad: "Yo tenía dos porciones, porque estoy con mi hija y yo di mi comida, se la di a una abuelita y a un joven en situación de calle. Por último, yo hice un poquito de fideos en la casa. Uno no se puede quedar tranquila si ve que a alguien le falta la comida y queda con hambre", señala.

Con permisos

Si antes habían enfrentado obstáculos, uno nuevo surgió con La Calera en cuarentena, pero después de realizar los trámites correspondientes lograron obtener un permiso para poder continuar realizando el comedor solidario. Eso sí, tendrán que renovarlo cada semana; algo que esta dirigenta está dispuesta a hacer con tal de seguir apoyando a sus vecinos que enfrentan dificultades por la pandemia.

Ahora cruzan los dedos para que las donaciones de comerciantes locales no se acaben y también aparezcan nuevas, para así seguir calmando el hambre de sus vecinos. Todos tipo de alimentos son bienvenidos, también ropa para las personas más vulnerables y un par de fogones más y fondos para hacer comida y aumentar la cantidad entregada. Quienes deseen colaborar con esta iniciativa comunitaria pueden contactarse con Lidia Torrejón: +56977432612
Tendencia en Facebook

Más noticias

Más en soyquillota.cl