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La transformación digital que está pendiente

El proceso de digitalización de las empresas chilenas vive dos realidades: la de las grandes organizaciones que han avanzado en la materia y las de las pymes, que deben abrirse a un cambio que genera beneficios, pero que deben atacar con convicción.

Las tecnologías digitales no son nuevas y hace años que están insertas en casi todos los aspectos de nuestro diario vivir. Estamos familiarizados con ellas y sabemos qué uso darle para nuestro propio beneficio.

En el ámbito empresarial queda camino por recorrer, pero la transformación digital es permanente y necesaria, puesto que reporta beneficios al corto, mediano y largo plazo. Tal como afirma el subsecretario de Economía, Ignacio Guerrero, “la digitalización es algo que está pasando hoy, no es algo que nos vaya a pasar a futuro. Está afectando lo cotidiano y, por eso, quienes no se suban al carro de la transformación digital van a perder competitividad”.

PANORAMA CHILENO

El uso de herramientas digitales es disímil dependiendo del tipo de empresa que se evalúe, siendo las pymes las que más requieren apoyo. Esto, considerando que en Chile hay cerca de un millón de empresas de este tipo.

Marco Terán, director de Desarrollo Digital de Fundación País Digital, afirma que hay realidades distintas con respecto a la digitalización de las empresas chilenas: “Por un lado se encuentran las grandes empresas, que están incorporando en su estructura nuevos roles como los CDO (Chief Data Officer), colaboradores que tienen la misión de conducir y guiar las estrategias relacionadas con los datos, el control y desarrollo de políticas ligadas al área y la explotación de data. Y, por otra parte, está el proceso de digitalización de las pymes, el cual está muy retrasado. Por este motivo, posicionar la transformación digital y la innovación como motor de desarrollo ya no es una opción para ellas, sino que es una necesidad”.

Si ampliamos la mirada, Chile se encuentra al debe en comparación a otros países. En aquellos que son miembros de la OCDE, las empresas están adoptando tecnologías dentro de sus procesos, tanto internos como externos. En esas compañías existe un fuerte apego y comprensión a las necesidades que requieren los nuevos usuarios y stakeholders, quienes exigen una digitalización que esté acorde a los tiempos actuales.

PRINCIPALES BARRERAS

Una de las principales problemáticas que se observa en quienes no han logrado avanzar en los procesos de digitalización es la resistencia y el temor al cambio, además de la idea arraigada de que, más que una inversión es un camino que implica sólo gastos.

“Siempre es difícil innovar y se prefiere mantener el status quo, porque innovar genera incomodidad y resistencia. La gente prefiere seguir con su cuaderno y su lápiz, pero la digitalización es sumamente necesaria. Debemos romper esa resistencia al cambio, demostrar que la digitalización está al alcance de todos y que no significa necesariamente elevar los costos. Muy por el contrario, en muchos casos significa reducirlos y generar una mejor gestión”, afirma el subsecretario de Economía, Ignacio Guerrero.

En esta misma línea, Marco Terán de Fundación País Digital, afirma que todas las empresas, sin importar su tamaño, están llamadas a hacer una reflexión sobre los beneficios que trae consigo la tecnología y la innovación, antes de poner sobre la mesa los recursos con los que cuentan. “Las empresas que todavía no han analizado los beneficios de este proceso, deben ser conscientes de la importancia que significan los datos y la inversión en nuevas plataformas y herramientas, ya que éstas les permitirán impulsar su negocio y evitar quedarse atrás. Es vital que como sociedad provoquemos un cambio de mentalidad: los procesos de digitalización ya no se tratan sólo del uso de nuevas tecnologías, sino que requieren una nueva manera de pensar: un cambio a nivel cultural”, asegura.

POR DONDE EMPEZAR

La mayoría de las organizaciones que no están en proceso de digitalización son las pequeñas y medianas. Las más grandes se enfrentan a otras problemáticas, por lo que se debe comprender que el proceso involucrará un aprendizaje constante.

Actualmente, existe una oferta -tanto gratuita como pagada, dependiendo del tipo de empresa- por parte de instituciones y organizaciones que prestan asesoría y servicio para facilitar este camino e ir apoyando a los empresarios, dependiendo de la etapa en la que se encuentren y las necesidades que tengan.

Marco Terán, director de Desarrollo Digital de Fundación País Digital, comenta que “no basta con una capacitación, sino aprender sobre las distintas herramientas y metodologías y saber cómo incorporarlas al negocio. Hay varias soluciones que son de suscripción freemium (gratuitas con condiciones) y se puede aprender usando. Además, se debe evaluar la posibilidad de sumar a los equipos a profesionales que tengan esta mentalidad incorporada, no sólo expertos en programación, sino que personas ávidas de usar la tecnología y automatizar tareas repetitivas. Ellos facilitarán y agilizarán diversos procesos, transformando a la empresa en una mucho más eficiente e, incluso, permitirá ahorrar algunos costos”.

Por otra parte, también advierte la importancia del rol del Estado en la tarea de ayudar a todo tipo de empresas a realizar esta transición a través de políticas públicas de financiamiento. “Todo esto, permitirá que las compañías no queden rezagadas, ya que hoy las tecnologías avanzan a un ritmo incalculable, por lo que deben estar incorporadas dentro de los procesos”, puntualiza Terán.

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