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PDI detuvo a mamá cuyo hijo fue sacrificado en la secta de Colliguay e informó que seguía practicando un culto

Natalia Guerra se encontraba prófuga hace dos años, tras ser condenada por el delito de parricidio.

Natalia Guerra Jequier, cuyo hijo fue sacrificado en noviembre de 2012 en la secta de Colliguay, fue detenida por la PDI.

La mujer se encontraba con orden de detención por el delito de parricidio y permaneció prófuga por más de dos años.

Su hijo, Jesús Castillo Guerra, hijo del líder de la secta, Ramón Castillo Gaete (Antares de la Luz), fue quemado a dos días de su nacimiento en un ritual.

En 2017 siete integrantes del grupo enfrentaron un juicio abreviado, seis de ellos por homicidio calificado y Natalia Guerra por parricidio. La mujer fue condenada a cinco años.

Al momento de la condena, Guerra permanecía con arresto domiciliario, y luego de conocida la pena en su contra, desapareció.

"Antares de la Luz", huyó a Perú donde se suicidó en 2013.

El jefe subrogante de la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales (BIPE) de la PDI, comisario Juan Pardo, detalló que Guerra, durante el tiempo que estuvo prófuga, se cambiaba constantemente de domicilio y que no salía de las viviendas que ocupaba.

Según Pardo, ese detalle fue clave para su captura, pues la mujer entregaba los encargos a su actual pareja, los que posteriormente fueron periciados con documentos que se poseían de ella, y así se logró su detención esta mañana en una parcela en Isla de Maipo.

Los primeros datos para su captura se obtuvieron luego de que la mujer olvidó unos documentos en una parcela que ocupó previamente en Calera de Tango, los que fueron entregados a la PDI por quien vivió posteriormente en el lugar. Con dichos datos fue posible dar con la actual pareja de Guerra.

Al momento de su detención la mañana del martes, la mujer intentó escapar por los patios, pero según detalló Pardo, “no logró avanzar mucho”.

El jefe (S) de la BIPE, detalló además que la mujer se cambiaba aproximadamente una vez al año, residiendo siempre en parcelas, pues “seguía con su culto”. Sobre ese hecho, Pardo profundizó que se trataba de reuniones que se realizaban de un culto determinado.

Guerra fue entregada por la PDI a Gendarmería, para que siga en cumplimiento de su condena a 5 años por parricidio.

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