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Cómo diferenciar entre un jugador responsable y un ludópata

F.Carrera

Aunque no existe un test para medir si un jugador se vuelve dependiente, hay una serie de hábitos que ellos cambian cuando se obsesionan con el juego.

Una de las principales interrogantes que nace después del episodio del casino Monticello, es si los ludópatas pueden actuar de la manera como lo hizo el médico veterinario. Si bien no se pueden predecir los movimientos de quien no controla sus impulsos, lo cierto es que Osvaldo Campos tenía otros problemas, pues evidenciaba conductas psicopáticas y una personalidad limítrofe.

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En Chile la norma no impone un control en los jugadores. De hecho, depende de cada casino tener un programa que vele por ellos, como el casino Enjoy Antofagasta que tiene el “Jugados por ti” donde los clientes pueden llamar a un call center por si necesitan orientación.

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Ahora la Corporación de Juego Responsable (CJR) y la Superintendencia de Casinos y Juegos (SCJ) están en constante evaluación cómo mejorar las prácticas de los casinos con sus clientes.

Así lo confirmó el doctor Manuel Martínez, director de "Buenas prácticas" del SCJ y director del Instituto de Bienestar que forma parte de la misma Corporación. Una de las principales medidas es tener consejeros y programas de jugadores responsables de manera obligatoria en todos los casinos del país.

“Tenemos un trabajo puntual que ayuda a formar consejeros del juego responsable, para que los casinos tengan un personal adecuado que sepa identificar tempranamente jugadores riesgosos y puedan orientarlos", precisó el doctor a SoyChile.cl

El último estudio de la Universidad de Santiago y la SCJ en 2015 evaluó a 1.032 jugadores y reveló que 85,7 % de los jugadores son de bajo riesgo y un 2,4%, son patológicos o ludópatas. Los números van en la línea de lo que ve hoy el doctor.

Martínez cuenta que en su equipo tratan unos 500 pacientes al mes que tienen adicciones, donde sólo 5 de ellos son dependientes del juego y el resto a sustancias como el alcohol y drogas. Los jugadores se pueden clasificar en tres:

Jugadores riesgosos y abusadores del juego: a estas personas se les “pasa la mano” jugando, pero tienen consciencia de ello. Aprenden de los riesgos y no se les escapará el control. Para ello, la persona quiere y puede aprender a poner límites.

Jugadores dependientes: son personas que deben aprender a vivir sin el juego. Cuando llega una dependencia se perdió la capacidad de control. Sin embargo, Martínez advierte que lo más dramático que puede llegar a hacer un ludópata es deprimirse o autoagredirse.

De hecho, Martínez explicó que antes la ciencia consideraba las adicciones a sustancias y al comportamiento de forma distinta, pero hoy no hay diferencias. "Neurobiológicamnete y conductualmente en ambos tipos pasa lo mismo. Una persona adicta al juego, dependiente de éste, tiene las mismas conductas que una persona que es adicta al alcohol o las drogas”, explicó el médico.

¿Qué pasa entonces con los ludópatas? Al igual que una persona con otra adicción, pierden la libertad con sus decisiones, hacen cosas que no harían en esta condición y dependen de la necesidad física o mental de jugar.

Pese que no existe un test que indique de manera certera que la persona es un ludópata, hay algunas señales que permiten diferenciar entre jugadores responsables y dependientes:

1- Frecuencia: comienzan a visitar más los casinos y gastan el dinero que tenían destinada a otras cosas.

2- Obsesión: habitualmente están pensando en el juego, pasa a ser una necesidad para ellos y pensar en ello les genera intranquilidad e inquietud.

3- No equilibran el tiempo: empiezan a dedicarle más tiempo a los juegos y le quitan a otras cosas, comienzan a llegar tarde a sus trabajos, reuniones familiares. No cumplen con sus obligaciones.

4- Descontrol: al momento de jugar el ludópata está totalmente conectado con el luego y sobrepasado emocionalmente.

5- Emocionalmente inestable: se angustian y pasan rabias, además de sentir pena a consecuencia del juego.

El doctor agregó que la mayoría de los pacientes llegan junto a sus familiares a consultar sobre su enfermedad, pero porque lo hacen en un contexto de crisis. "Esto es cuando generalmente pierden mucha plata entonces esa pérdida de dinero los deja al descubierto, la familia se entera y altera y lo llevan".

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