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Internista del Sótero advierte: “A esta pandemia no le vamos a ganar con ventiladores mecánicos, esa no es la estrategia”

Juan Carlos Said, internista del Hospital Sótero del Río, apuntó a la débil gestión del Minsal para aislar a los enfermos. “Esa patita del control de la pandemia ha fallado, hoy tenemos más camas UCI que hoteles sanitarios y es dramático. Habla de que se ha priorizado excesivamente la capacidad de camas criticas sin priorizar lo preventivo”.

“La cifra del 97% muchas veces se repite pero es un cifra engañosa y quiero explicar por qué. En los últimos 7 días se han incrementado las camas críticas en Santiago en 160, entonces a pesar de ese incremento, la ocupación es total. Ese 97% equivale a la ocupación total porque nunca habrá número el 100%, siempre hay una cama que se desocupa en la noche porque será ocupada en la mañana. A veces desgraciadamente fallece paciente o algún paciente se mejora y pasa por unidades de menores complejidad, entoces nunca habrá 100%. El 97% es ocupación total a pesar de que en los último siete días se han incrementado en 162 las camas asociadas a pacientes críticos”, explicó esta mañana el médico internista del Hospital Sótero del Río y magister en Salud Pública del Imperial College UK, Juan Carlos Said, sobre lo que se vive actualmente en los diferentes centros del país.

“Y más grave aún es que hay 211 pacientes en ventilación mecánica fuera de unidades de paciente crítico. Es decir en urgencia, en pabellones o adultos que están siendo ventilados en unidades de pediatría, entonces, a pesar de que aumentó la capacidad, esto no es suficiente y ésta desborda. Hay pacientes ventilados en distintas partes y para que te hagas una idea de la magnitud de lo que significa esto, 211 camas es equivalente a cinco veces la UPC, Unidad de Pacientes Críticos del Sótero del Río, es decir, hay cinco ucis grandes -en forma irregular- distribuidas en pasillos, pabellones, en donde se pueda, entonces la situación es crítica y ha hecho un colapso del sistema, esa es la verdad. Hay que usar esa palabra, otra no, es la palabra que hace justicia a la realidad que estamos viviendo”, dijo en Radio Universo.

Said se refirió al dilema de la última cama y a cuánto pueden ayudar los traslados que está realizando el Minsal: “Trasladar un paciente no es así, es complejo y cuando uno tiene necesidad de camas de pacientes críticos en Maipú es en Maipú, no en Punta Arenas, no es en Rancagua. Entonces pensar en trasladar a ese paciente en la noche, en avión a Punta Arenas esabsurdo, no tiene sentido, la decisión hay que tomarla ahí. Es verdad que en la mañana se podrá buscar un traslado, se podrá llevar un paciente a regiones, uno que no sea el más grave, porque el más grave es el que menos puede ser trasladado porque no está en condiciones de ser trasladado, entonces ya estamos llegando a una situación en donde los médicos están teniendo que tomar decisiones difíciles,ya lo decía el otro día una doctora del Hospital del Carmen y esto se está repitiendo en otros hospitales.

“Hay que empezar a priorizar recursos escasos y eso implica tomar decisiones. Por ejemplo, que un paciente que en otras condiciones uno lo habría subido a UPC, ahora uno dice ‘mira hay que priorizar a otro paciente porque es más joven y el otro tiene peor pronóstico, entonces lo subiremos a cama de menor complejidad’ a pesar de que en una situación habitual lo habríamos subido a cama de mayor complejidad”.

Advirtió que ya se están dando estas situaciones “que no significa que a un paciente se le niegue la atención, no significa que un paciente no reciba tratamiento, pero hay un deterioro en la calidad de la atención y eso en términos prácticos se llama colapso. No es que al paciente se le diga ‘no te puedo atender’, eso no pasa nunca, todos los pacientes reciben alguna atención, el tema es que la calidad de esa atención se deteriora y eso lo estamos viendo, esa realidad de la última cama no es algo teórico es algo que en la práctica está sucediendo todos los días”.

“Se han tenido que tomar decisiones de priorizar. No se están dejando pacientes sin tratamiento, pero insisto que esto hay que verlo más que como una situación puntual, como algo que empieza a pasar en distintos niveles, con distintos pacientes y en varios hospitales a la vez. Muchas veces se ha idealizado el concepto de última cama como si efectivamente hubiera una última cama y no es tan así. Lo que se va produciendo es un continuo en que va declinando la calidad de la atención, en que a un paciente que en otras condiciones se le habría dado cama critica, una cama con ventilación mecánica, se le dice ‘mira ahora estará en cama intermedia’, y al que otras veces se le habría asignado una cama intermedia, se le dice ‘ahora no hay camas intermedias’ y a ese paciente lo vamos a tratar de aguantar como sea posible en una unidad básica y ¿cómo lo vamos a aguantar? Con oxígeno de alto flujo o con otras medidas que puedan palear la situación de carencia que estamos viviendo donde efectivamente se están teniendo que administrar recursos escasos”.

Error en la estrategia

“A pesar de aquello hay que reconocer el esfuerzo por aumentar número de camas críticas, pero quiero insistir en esto, a esta pandemia no le vamos a ganar con ventiladores mecánicos, esa no es la estrategia. La estrategia tiene que ser disminuir la cantidad de casos, hoy tenemos más casos que China e Italia por millón de habitantes, estamos siendo líderes mundiales en contagios, es una situación realmente dramática”, señaló.

“Hay que adoptar medidas que vayan desde el punto de vista no solo de tomar exámenes sino que aislar, ubicar rápidamente a los contactos de los pacientes y aislar a los contactos y a los pacientes mismos en condiciones adecuadas. Hoy lo que está pasando y lo que explica el crecimiento rápido de esta pandemia es que la pandemia inicialmente fue ABC1, localizada en Vitacura, en Las Condes, donde los pacientes podían hacer aislamiento en caso de estar enfermos y a medida que emigró a Puente Alto, a sectores de menos recursos, a una persona se le diagnostica coronavirus, se manda para su casa y qué pasa, ahí contagia a todo el entorno. Viven en condiciones de hacinamientos y es imposible hacer cuarentena sin enfermar al resto de la familia”.

Said apuntó a la urgencia de ampliar y mejorar “la estrategia de hoteles sanitarios, de llevar a esos enfermos a habitaciones donde pueden hacer cuarentena en forma digna, sin contagiar a otras personas y hoy desgraciadamente esa patita del control de la pandemia hafallado, hoy tenemos más camas uci que hoteles sanitarios y es dramático. Habla de que se ha priorizado excesivamente la capacidad de camas criticas sin priorizar lo preventivo que es lo que nos va a llevar a evitar que los pacientes lleguen a estar en camas críticas. Es bien preocupante y desgraciadamente la única forma de poder contener esta pandemia es aislando a los enfermos, lo he dicho al Comité Asesor desde el día 1”.

“La calidad de nuestro seguimiento es muy baja, los países que han superado esta pandemia han tenido una calidad de seguimiento mucho mejor. El paradigma de esto es Corea, el seguimiento no solo se hace llamando al paciente y peguntando con quién estuvo sino que se hace una verificación objetiva de con quien estuvo el paciente a través de cámaras de seguridad, trazando con una aplicación, viendo dónde compró con su tarjeta de crédito. Esa es la mejor versión de poder trazar a contacto”, relató. “Chile no está en condiciones de hacer eso, pero sí se puede hacer un trazado vía telefónica y en eso hemos fallado categóricamente. Para que te hagas una idea, en Santiago no más de 100 personas hacen seguimiento telefónico de pacientes enfermos buscando sus contactos, y en otros países, por ejemplo Reino Unido, está sumando 7 mil profesionales médicos más 18 mil personas contratadas, o sea un total de 25 mil personas para una población de 60 millones de habitantes. Ese es el volumen de personas dedicadas a hacer llamadas telefónicas a trazar contactos”.

“En Wuhan mucho se habla de las cuarentenas pero también tenían trazadores de contactos, habían 9 mil personas para una población de 11 millones. En otros países Boston, Masachussets, había mil personas para 7 millones de habitantes, entonces Chile se quedó muy corto ahí. El problema de esto es que si nosotros hacemos un examen, nos demoramos 4 o 5 días en entregar los resultados y después le avisamos al paciente a los dos días, ya se perdieron 6 días en que el paciente estuvo contagiando. Después nos demoramos cuatro días o quizás no llamamos a los contactos, entonces hay un grupo de personas que se pasó 10 días contagiando, ahí estamos perdiendo la batalla”, lamentó.

“Para que te hagas una idea, países como Nueva Zelanda se dieron cuenta del problema y lo auditaron, dijeron mira tenemos que ponernos metas para esto, decir mira si un paciente se toma un examen el resultado tiene que estar en 24 horas, pongamos un indicador, veamos si cumplimos, tenemos que ubicar a los contactos con cierta velocidad. No sirve llamar al contacto 15 días después, eso ya pasó y entremedio contagió a muchas personas, se pusieron metas y se dijo tratemos de ubicar al 80% de contactos de un enfermo dentro de cuatro días. Cada país tiene que ponerse metas, es importante ponerse metas, las miramos y hagamos que el tiempo que pasa entre que a un enfermo lo notifican y ubican a sus contactos, se reduzca al máximo porque esa es la única forma de reducir el volumen total de contagiados donde hoy somos record mundial”.

Tormenta perfecta

“Nuestra realidad es muy difícil y siendo súper sincero, esperamos un *peak* de casos que se dará para la segunda semana de junio. El peak de hospitalizados vendrá dos semanas después, en la tercera o cuarta semana de junio y ya están todas las camas ocupadas. Y a diferencia de países europeos que les llegó el coronavirus saliendo del invierno, a nosotros nos sorprende entrando”, agregó.

“Es cierto que enfrentamos una tormenta perfecta, estamos llegando al peak de casos que va a coincidir con las peores condiciones climáticas. Por eso hago llamado a las personas a quedarse en casa las que puedan, a cuidarse, a tener medidas de auto cuidado que son indispensables. Acá sino hay colaboración de la población, no hay nada que pueda hacer el Gobierno que pueda ser suficiente”, sostuvo. “Se hace más clave potenciar la estrategia de hoteles sanitarios, si las personas no pueden tener cuarentena digna, si están pasando frío, si pasan hambre, van a romper la cuarentena. Aunque estén enfermos van a salir, eso ya lo reportó el Colegio Médico que el 15% de enfermos estaban saliendo una vez a la semana de sus casas y no lo hacen con ninguna maldad ni de contagiar a alguien, lo hacen porque efectivamente no tienen las condiciones económicas para quedarse en casa 14 días sin salir”.

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